Contemplar, pensar, rezar
Amanece en la ciudad de Mayor Martínez y la agenda marca: acompañar la procesión náutica en Itá Corá. Pasan a buscarme de la Comunidad Religiosa a las 07:00 y emprendemos viaje en medio de una intensa niebla, nunca antes vista y por nosotros hasta el momento desconocida. Teníamos un objetivo, un compromiso, una cita que cumplir; nos movía la fe. Llegamos al Puerto de Itá Corá, ya había gente esperando, la panadería de la esquina estaba abierta con chipá caliente , facturitas, tortas y masas dulces. En el muelle dos lanchas de pasajeros esperando a ser abordadas, las personas que ya pasaron por migraciones charlaban y tomaban mate esperando el momento de zarpar. En la Capilla Nuestra Señora de Caacupé estaban preocupados porque no llegaba el diácono, como no tenía señal de celular lo había puesto en modo avión riéndome y diciendo: “si no me quisiste con señal nacional, no me busques con roaming internacional” y a partir de ese momento el teléfono pasó a ser sólo un reloj. Voy a la...